Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos

Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos
Ricardo Carpani, 1991, acrílico sobre papel

26/07/2010

La cultura, techo y sustento


La cultura, techo y sustento

Por Elena Poniatowska*

En los años 70, conocí a un niño excepcional que venía de Tomatlán, Puebla: Gelasio Castillo. Lleno de curiosidad, de iniciativa, me deslumbró por su inteligencia. Era un cerebro que podía encauzarse con educación, un posible Benito Juárez, un posible Flores Magón, un posible López Velarde, pero su tía lo necesitaba para cuidar las borregas. Unos años después, pregunté por él. Murió”, fue la respuesta. Lo encontraron en una zanja de un campo de manzanas. Pensé en todos los Orozcos, Riveras, Rulfos, Revueltas, asesinados en México por la miseria y la falta de oportunidades. Gelasio, en otro contexto, sería ahora referente de nuestra sociedad.

El techo y el sustento, la educación y la cultura, son las dos mitades de la manzana que no le tocó a Gelasio. En México, a la fecha, 2 millones 300 mil niños se quedan sin escuela. Desde hace un tiempo se habla de los ninis, jóvenes que ni estudian ni trabajan. El Instituto Mexicano de la Juventud dice que son unos 7 millones. Para muchos, la alternativa es ir a engrosar las filas del narcotráfico. ¡Y cuántos Gelasios huérfanos está dejando esta guerra! Tan sólo en Ciudad Juárez, hasta junio de 2010, 10 mil niños perdieron a sus padres. ¡Y cuántos hacen falta para que el gobierno comprenda que no puede dejar sin sustento a familias enteras! ¡Y cuántos migrantes asesinados en ambas fronteras para integrar un continente, nuestro continente, que aspira a la civilización y a dejar atrás la barbarie. A lo largo de los pasados cuatro años pueden contarse 24 mil 832 ejecutados, y la inseguridad es tal que se ha vuelto normal que los padres prevengan a su hijo adolescente: “Si sales hoy en la noche, te van a matar”. El abandono de los jóvenes por parte del gobierno es un crimen que el futuro nos cobrará muy caro.

Nada más ligado a la cultura que los sentimientos comunitarios, el amor que nos tenemos unos a otros, el amor a los niños, a los ancianos, a los animales. Educar es hacer aflorar en la mente y en el corazón lo más digno, valioso y crítico que hay en la persona. La educación es la que forja la realidad política, económica y ética de cada sociedad. La cultura es identidad y es cohesión. La identidad la dan los usos y costumbres, y en nuestro país tenemos un patrimonio extraordinario que nos enaltece y nos singulariza. Fomentarlo es hacernos un lugar sobre la tierra, un sitio privilegiado dentro de la comunidad de las naciones.

La cultura en los países europeos es instrumento de defensa nacional integrada a la vida cotidiana, la influencia más definitiva en su desarrollo humano. En América Latina, México lo tiene todo para identificarse con la palabra cultura, porque nuestro pasado indígena asombra al mundo entero y nuestra cultura independiente puede exportar bienes culturales a todos los países. Nuestra resistencia está en las personas que crean, los hombres y las mujeres de ciencia, las artesanas y los alfareros mexicanos que de la nada hacen surgir una olla de barro negro oaxaqueño, un tejido chiapaneco, un bordado huichol, una tortuga de Toledo.

La cultura lleva necesariamente a la democracia porque la creatividad hace al hombre libre y, sobre todo, más crítico. El disfrute de la cultura en todas sus manifestaciones también es instrumento no sólo de respeto por uno mismo, sino de liberación. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y otras instituciones públicas de educación superior han formado a profesionistas que nos honran. Con sus aportes, construyen el tejido social de México y fomentan la integración de los 105 millones de mexicanos que somos.
La creatividad de los mexicanos es materia prima para el engrandecimiento de nuestro país. La marcha silenciosa y el mitin del desafuero del 24 de abril de 2005 del político que ha demostrado tener más base social en México, Andrés Manuel López Obrador, fue una muestra de creatividad sin precedente, y surgió de uno de los barrios más pobres donde las escuelas de artes y y oficios, como el Faro de Oriente, han dado resultados óptimos.

Imposible hablar de democracia mientras no se incluya a los mexicanos más pobres. Imposible hablar de identidad mientras se excluya a los 10 millones de indígenas. Imposible seguir adelante sin integrar a las mujeres que hasta la fecha somos las grandes olvidadas de la historia. Allí están las 400 asesinadas de Ciudad Juárez para comprobarlo. Imposible olvidar a las minorías con opciones sexuales distintas. Así como el presidente Lázaro Cárdenas se ocupó de los de abajo, un presidente que se ocupara de las mujeres, transformaría al país.

Los que tienen que dar ejemplo de austeridad son los que están en el poder. Si los funcionarios mandaran a sus hijos a escuelas públicas éstas mejorarían junto con la educación que se imparte, si tomaran el Metro y el autobús, éstos serían más eficaces, más limpios y más seguros, si los poderosos se atendieran en las clínicas del IMSS y del ISSSTE la atención sería de primera. Subir los salarios mínimos, sería dignificante para todos. Si se elevara el nivel educativo de los mexicanos, nuestro país sería más democrático, más solidario, más tolerante y más culto, porque la educación incluye a todos: maestros, alumnos, padres de familia, sociedad y gobierno. Un pueblo educado tiene más elementos para condenar los actos de impunidad y de corrupción de sus gobernantes y no cae en la adulación o el servilismo. Una educación laica y gratuita crea ciudadanos críticos que no tienen miedo de expresarse.

Lo primero que salió de los escombros de una Varsovia destrozada por la Segunda Guerra Mundial fue una florería. Era conmovedor ver cómo por encima del desastre, entre dos muros caídos se erguía una insólita tiendita floreada. “Esto es lo que queremos” –parecían decir las mujeres. “Queremos pan y rosas.” “Porque aquí no pasan cosas de mayor importancia que las rosas”, escribió Carlos Pellicer. Hoy las mujeres del mundo seguimos luchando por pan y rosas. Además de pan, necesitamos belleza, cultura, arte, y en México nos resulta indispensable seguir haciendo juguetes, golosinas, palomitas de papel, piñatas para cantar: “Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino”.

Perder el camino es perder nuestra oportunidad de un cambio verdadero. México tiene todo para construir su identidad sobre la cultura; es decir, el disfrute de su patrimonio y el fomento de su creatividad. México, Estado cultural; México, nación de cultura; México, sociedad de conocimiento; México (como lo fue Grecia), patrimonio cultural de la humanidad. Fascinante y conmovedora ha sido nuestra resistencia. En los años que vienen, la cultura podría salvarnos al convertirse en el objetivo de todas las clases sociales, una cultura que hiciera renacer la confianza en nosotros mismos. La filosofía náhuatl nos dijo que éramos los cimientos del cielo y los antiguos mexicanos nos llamaron el Pueblo del Sol. Bajo ese sol y ese cielo se levanta nuestra esperanza.

*Discurso que leyó la escritora en la Asamblea Nacional del Movimiento por la Transformación de México a la que convocó ayer Andrés Manuel López Obrador en el Zócalo capitalino

Fuente: La Jornada, 26 de julio de 2010

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24/07/2010

¿Qué está pasando?

Estados Unidos busca atacarnos por conducto de Colombia, expresa Hugo Chávez
http://www.jornada.unam.mx/2010/07/24/index.php?section=mundo&article=020n1mun

Adolfo Pérez Esquivel: “Las bases estadounidenses en Colombia son una provocación para Venezuela”
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=110267

03/06/2010

Ataque israelí contra civiles en el Mediterráneo

¿A qué se debe el ataque israelí contra civiles en el Mediterráneo?

por Thierry Meyssan*

Israel estudió de antemano las consecuencias del ataque que finalmente perpetró contra el convoy humanitario marítimo. ¿Qué objetivos busca con el desencadenamiento de esta crisis diplomática de escala mundial? ¿Por qué desafía Tel Aviv a su aliado turco y a su protector estadounidense?

El ataque que tres navíos lanzadores de misiles clase Saar de la Marina de Guerra israelí perpetraron el 31 de mayo de 2010 contra la Flotilla de la Libertad, en aguas internacionales del Mediterráneo, es una demostración de la decisión de Tel Aviv de “huir hacia adelante”.

La Flotilla de la Libertad es una iniciativa de los militantes por la defensa de los derechos humanos [1] [2] que obtuvo el apoyo del gobierno turco. Su objetivo consiste simultáneamente en llevar ayuda humanitaria a la población de la franja de Gaza y en romper de esa forma el bloque ilegalmente implantado por el ejército israelí contra el millón y medio de personas que viven en esa región.

A la luz del derecho internacional, la decisión de abordar barcos civiles en aguas internacionales constituye un «acto de guerra». Jurídicamente hablando, hubo robo de barcos y de la carga de dichos barcos, secuestro de pasajeros de dichas embarcaciones y homicidio, o sea asesinato, e incluso premeditación, según informaciones de la televisión turca que afirman que los comandos israelíes tenían una lista de personalidades que debían ser eliminadas durante el asalto.

Este acto de guerra, cometido contra barcos que navegaban bajo las banderas de Grecia y Turquía, fue perpetrado como medio de perpetuar el bloqueo, que constituye en sí mismo una violación del derecho internacional.

Al recurrir al argumento de la «legítima defensa», las autoridades israelíes proclaman explícitamente su propia soberanía sobre las aguas internacionales de 69 millas náuticas frente a las costas palestinas ya que necesitan esa anexión, temporal o duradera, para garantizar el mantenimiento del bloqueo, medida que presentan como una necesidad de seguridad del Estado de Israel.

Al abordar un barco turco y matar a varios de los pasajeros que viajaban a bordo del mismo, Tel Aviv decide en primer lugar dar una respuesta de carácter militar a la crisis diplomática que sus relaciones con Ankara vienen atravesando desde enero de 2009. El objetivo de esa iniciativa es provocar dos crisis, una en el seno del Estado Mayor turco y otra entre este último y el actual gobierno de Turquía. Pero es posible que ello conduzca a una ruptura total de las relaciones militares entre Turquía e Israel, a pesar de que Turquía fue –a lo largo de medio siglo– el más importante aliado de Israel en la región. Por lo pronto, ya se anunció una anulación de las maniobras conjuntas turco-israelíes por tiempo indefinido. Esta crisis puede tener por demás repercusiones sobre las relaciones comerciales entre Turquía e Israel, en momentos en que Turquía es un socio vital para la economía israelí.

Israel estaba obligado, sin embargo, a destruir la credibilidad de Turquía en momentos en que ese país se halla en plena fase de acercamiento a Siria e Irán y muestra su aspiración a ejercer una autoridad regional junto a sus nuevos socios [3]. Por lo pronto, Israel tenía que castigar a Ankara por el papel que ha desempeñado en la negociación del Protocolo de Teherán sobre la industria nuclear iraní.

En cuanto a Turquía, que esperaba una intervención israelí muy dura pero no de carácter letal, el momento ha llegado para ese país de tomar posición como protector de la populación palestina, conforme a la doctrina neo-otomana planteada en el plano teórico por el profesor Ahmet Davutoglu, actual ministro turco de Relaciones Exteriores. Sin esperar al regreso del primer ministro Recep Erdogan, quien se hallaba de viaje por Latinoamérica, las autoridades turcas procedieron a retirar a su embajador de Tel Aviv y formaron un gabinete de crisis alrededor del viceprimer ministro Bulent Annc. Este gabinete de crisis se puso en contacto de inmediato con los 32 gobiernos de los países de origen de los miembros del convoy humanitario atacado.

Todo el personal diplomático turco se ha puesto en función de plantear el problema creado a la mayor cantidad posible de Estados y organizaciones internacionales. En una conferencia de prensa, el propio viceprimer ministro Bulent Annc exigió la inmediata restitución de los tres barcos turcos y de su carga, así como –en primer lugar– la liberación de los cientos de ciudadanos turcos secuestrados. El viceprimer ministro calificó el ataque de acto de «piratería» (no de acto de guerra), ofreciendo así al gobierno de Netanyahu la posibilidad de presentar el asunto como un «exceso» y no como una política. Conforme a esa misma lógica, el presidente [turco] Abdullah Gul exigió por su parte que los tribunales israelíes juzguen a los responsables de la matanza.

Desde Chile, el primer ministro Erdogan declaró: «Esta acción es totalmente contraria a los principios del derecho internacional, es el terrorismo de un Estado inhumano. Yo me dirijo a todos los que han apoyado esa operación: Ustedes apoyan [el derramamiento de] sangre. Nosotros apoyamos el derecho humanitario y la paz».

En el transcurso de la tarde, Ankara planteó la cuestión ante el Consejo de la alianza atlántica. Turquía es miembro de la OTAN. En caso de no recibir la respuesta que espera de parte del gobierno israelí, Ankara pudiera calificar el ataque de acto de guerra y solicitar la ayuda militar de los Estados miembros de la OTAN invocando el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte.

El gobierno de Netanyahu ya exhortó a sus ciudadanos a salir de Turquía, donde manifestaciones espontáneas en las que la gente pide venganza están teniendo lugar ante los consulados de Israel.

El 26 de mayo de 2010, el primer ministro Benjamin Netanyahu se reúne un Tel Aviv con el secretario general de la Casa Blanca, Rahm Emmanuel. Este último le hizo entrega de una invitación enviada por el presidente Barack Obama, invitación que la parte israelí acaba de anular sólo 5 días después de su entrega. En lo tocante a Estados Unidos, esta crisis recuerda a la que se produjo el 8 de junio de 1967 con el navío estadounidense USS Liberty. En plena Guerra de los Seis Días, los israelíes atacaron un navío de vigilancia electrónica de la US Navy, con saldo de 34 muertos y 171 heridos. Tel Aviv presentó excusas afirmando que se trataba de un “error” cometido en el campo de batalla, mientras que –aunque aceptó oficialmente las excusas israelíes– Washington interpretó el incidente como una ofensa deliberada. Se estima que, en aquel momento, los israelíes quisieron castigar así a los estadounidenses por haberlos criticado.

En el actual caso, el ataque contra la Flotilla de la Libertad puede ser una acción de castigo por el voto de Washington a favor de una resolución de los Estados firmantes del Tratado de No Proliferación [nuclear], resolución que exige que Israel declare sus armas nucleares y que acepte los controles del Organismo Internacional de la Energía Atómica.

La decisión israelí de atacar barcos civiles en aguas internacionales tiene lugar después del asesinato de un dirigente palestino perpetrado por una unidad del Mossad en los Emiratos Árabes Unidos, del descubrimiento de un extenso sistema de copia y falsificación de pasaportes emitidos por diferentes Estados occidentales y de la negativa israelí de asistir a la conferencia internacional de seguimiento del Tratado de No Proliferación [nuclear].

Esta secuencia de hechos puede interpretarse como una sucesión de violaciones cometidas por un Estado que se siente seguro de su impunidad –y pudiera tratarse, en ese caso, de una violación más– o como una escalada consecutiva a un breve desencuentro público con la administración estadounidense –y se trataría entonces de una forma de proclamar el liderazgo del movimiento sionista demostrando que Tel Aviv toma decisiones y Washington no tiene más remedio que aceptarlas.

El primer ministro Benjamin Netanyahu, quien se encontraba de viaje por Norteamérica, decidió poner fin a su visita a Canadá y anular su encuentro con el actual inquilino de la Casa Blanca. No obstante, el presidente Obama lo contactó telefónicamente para pedirle explicaciones.

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, declaró que no existe justificación alguna para la operación israelí. El Relator Especial sobre los Derechos Humanos en los territorios ocupados palestinos, Richard Falk, subrayó que, más allá de la violación de la libre circulación marítima, el problema central sigue siendo el bloqueo.

«Si no se implementan acciones inmediatas y decisivas para contrarrestar el enfoque israelí sobre Gaza, nosotros todos seremos cómplices de una política criminal que amenaza la supervivencia de una comunidad sitiada», declaró Falk.

El Consejo de Seguridad de la ONU fue convocado ha una reunión urgente. El ministro turco de Relaciones partió hacia Nueva York.

Thierry Meyssan

Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).

[1] «Dr. Arafat Shoukri: “Se han reunido las condiciones para hacer que esta flotilla sea un punto de ruptura», entrevista concedida a Silvia Cattori, silviacattori.net, 23 de abril de 2010.

[2] Los principales organizadores de la Flotilla de la Libertad son el Movimiento Mouvement Free Gaza, la Campaña Europea por el Cese del Asedio de de Gaza (ECESG), la Fundación Turca de Ayuda Humanitaria (IHH), la Fundación Malasia Perdana y el Comité Internacional por el Levantamiento del Asedio de Gaza.

[3] «Brusco cambio de la situación estratégica en el Medio Oriente», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de mayo de 2010.

Fuente: Red de Prensa No Alineados - Voltaire, edición Internacional , 2 de junio de 2010

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01/05/2010

POR NUEVAS GANAS CULTURALES

Por nuevas ganas culturalesRoberto Páez González1° de mayo de 2010

Beatriz Sarlo escribió “La batalla cultural” en La Nación del 29.04.10. El mismo diario había publicado una entrevista con la escritora el 10 del mismo mes, encabezada así: "Con Kirchner no se puede acordar ni un picnic". En “La batalla cultural” comienza con esta expresión: “El kirchnerismo se ha caracterizado por la riña con el periodismo no oficialista”.

A buen entendedor, Beatriz Sarlo está en la vereda de enfrente del gobierno, de “los Kirchner” y el kirchnerismo, y también enfrente de los que defienden al gobierno aunque sólo simpaticen con el gobierno sin ser kirchneristas.

La piedra de toque es la libertad de prensa. Arguye que en las dictaduras que padecimos “liquidaron a periodistas” pero el contraste con ese horror no debe disminuir “cualquier hecho presente”. Entonces, menciona “un ataque a obras y autores, con incursiones en la Feria del Libro que terminan a los sillazos como si fuera una fiesta de fin de curso que se fue de madre, aunque son, en verdad, un intento de cortar la palabra a los gritos y por la fuerza”.

No parece interesarle en lo más mínimo reconocer que amplios sectores de la población argentina están privados de prensa y por ello mismo de la libertad de prensa. Ya sabiendo que ella publica sus ideas en La Nación, sabe que defiende una libertad de prensa políticamente definida en la oposición, porque La Nación -como Clarín y otros medios- se afana en crear la imagen negativa del gobierno y el kirchnerismo, en desinformar a la población en general y a sus lectores en particular, en coparticipar en la ambientación mediática de un clima destituyente.

Pero lo que a muchos nos parece, es que cada vez más surge cuestionada esa versión mediática de la realidad.

Sin duda, a Sarlo, también se le ocurre. Por eso reseña que “está en curso un proceso más novedoso”. La escritora lo llama “dispositivo cultural kirchnerista”. Pero muchos sabemos que hay kirchneristas y no kirchneristas despiertos e interesados en poner de manifiesto sus opiniones sobre la actualidad, a las que no ven reflejadas en la prensa de los medios concentrados de la que Sarlo es una intelectual representante.

Procura describir tendenciosamente la realidad, con un sesgo conspirativo en el que atribuye a algún director de orquesta la aparición y armonización de diferentes organizaciones, grupos, etc. que –es verdad- se han propuesto dar la cara y oponerse al coro de los grandes medios.

Entonces, ¡caramba! Ve en acción no sólo a “instituciones del Estado”, sino también a “formaciones de la sociedad civil” (por lo que) “sería conveniente pensarlo más allá de la batahola”.

Bravo. Esto es dar en el clavo, aunque sólo sea para alertar a los clientes del pensamiento de La Nación y semejantes. Acierta, asimismo, cuando alude a que el conflicto mal llamado ”del campo” fue un disparador de ejercicios de conciencia social y política que en su momento se expresaron en numerosas soledades deshilvanadas, pero también en la palabra pública tomada por “intelectuales, académicos y profesionales” que apoyaron al gobierno con su primera Carta Abierta.

Fue la denuncia del clima destituyente. De la acción destituyente. Sólo que el esfuerzo destituyente, que prosiguió, tuvo –y tiene cada vez más- un efecto bumerán. Sin duda, también, por correcciones de rumbo operadas por el gobierno desde entonces y sobre todo después de las elecciones del 28 de junio.

Para Sarlo, en el intervalo vivido desde la 125, los discursos kirchneristas trataron y lograron transformar “un conflicto de intereses esconómicos y una movilización que incluía a pequeños y grandes, pobres y ricos, en una operación golpista de nuevo tipo”. Ni una palabra de Sarlo nos aclara por qué incluía a pequeños y grandes o a pobres y ricos. Ninguna sospecha de que algunos fueran manejados por otros en la extraña mezcla o aun por recursos de la realidad que tienen el rol de relatarla (y lo ejercen a su manera, desde luego).

Sarlo se queja de que la palabra "destituyente" produjo un efecto inmediato y duradero, tanto que todavía se la utilizó para caracterizar a quienes se oponían a la ley de medios audiovisuales, más de un año y medio después”. Ciertamente, la expresión revelaba la actuación oscura de la realidad relatada. También sintetizaba la luminosa convergencia de todos los que entendieron, y vienen entendiendo después, la urgencia de defender la expresión de la soberanía popular, volcada en las urnas en la elección presidencial, como condición sine qua non de un futuro posible al alcance de los ciudadanos argentinos, y de ponerlo al abrigo de las asenchanzas de nuevos retrocesos.

La Biblioteca Nacional, la Presidenta (se arregle o no sola en materia de ideas, según B.S.) el influyente intelectual de tradición peronista Horacio González y el mismísimo Néstor Kirchner –hombre dado por muerto por Morales Solá, después del 28 de junio, son barajas instigadoras -según Beatriz Sarlo- de la devaluación de la libertad de prensa, que ese es el tema que inspira la reflexión de su nota. En rigor, este menoscabo es un elemento de “la batalla cultural” .

Al respecto, recordemos que la primera oración de la nota era: “El kirchnerismo se ha caracterizado por la riña con el periodismo no oficialista”. Y que Sarlo nombra a adláteres dispares, como la Red de Mujeres con Cristina, que se permiten citar a Zizek o a Laclau (en “amable armonía epistemológica”), blogs y grupos diversos, con los que “se intenta una expansión hacia afuera de la elite”. Por lo que más que de una “riña” se trata de una expansión bastante lograda en la batalla cultural, a juzgar por las marchas multitudinarias que acompañaron reivindicaciones como la de la aplicación de la ley de medios.

Cabe destacar el uso de Beatriz Sarlo de giros que denotan cierta despectividad como cuando afirma: “Pero las iniciativas de Carta Abierta y sus subsidiarias, como puede comprobarlo quien haya asistido a algunos de los actos recientes o a las actividades en la ESMA, quedan dentro de un espacio académico y profesional relativamente restringido. No hacen opinión pública, salvo entre los lectores de Página 12, que están habituados a las intervenciones periodísticas de esos mismos intelectuales”

Sus subsidiarias, afirma. Que no hacen opinión pública, subraya, además, salvo entre los lectores de Página 12, que (no lo dice, pero seguramente lo sabe bien) no tiene la gran difusión que se merece por la calidad del cotidiano, sino que se la retacea incluso en los quioscos, donde no se lo ve sino que es necesario pedirlo y las más de las veces, se obtiene después de que el quiosquero vaya a buscarlo detrás o debajo de algo que lo tapa.

Esas dificultades de difusión, sin ir más lejos, no son consideradas por Beatriz Sarlo como limitaciones a la libertad de prensa. Ella habla por las que afectan a Clarín, La Nación, etc. que cada vez más ciudadanos ven como causantes de la desinformación y la manipulación de la opinión pública.

¿Qué más? Que a B.S. no le convienen o no le gustan los lectores progresistas de Página 12, ni Página 12, ni Sandra Russo, ni el programa 6,7, 8, ni Milagro Sala, ni Orlando Barone. En materia de gustos, no hay nada escrito, pero hay que ver que para una autora que está defendiendo –dice- la libertad de prensa y admitiendo una “batalla cultural” lo suyo es una toma de posición en defensa de la prensa que se ha permitido silenciar los éxitos del gobierno constitucional, mofarse de la primera magistrada y negarle que utilice decretos de necesidad y urgencia, denostar a Kirchner, a los kirchneristas y a los progresistas que lo defienden, además de regodearse con críticas a gobiernos latinoamericanos con los que el gobierno argentino actual está llevando adelante importantes convergencias sudamericanas y latinoamericanas.

Con esta tónica, no extraña que B.S. se las agarre con el fútbol y su efecto de “calentar la pantalla de Canal 7, con un efecto de arrastre que conoce cualquiera que sepa algo de televisión”. Es más, confirma su posicionamiento conservador cuando se queja del impacto del facebook de 6,7,8 en el acto del 24 de marzo en Plaza de Mayo porque se trata de “una pequeña burguesía progresista que no había encontrado otros lugares de expresión desde el conflicto con el campo en el cual suscribió el discurso de Carta Abierta, habiéndolo leído en su fuente original o escuchado en las versiones presidenciales”. Para colmo, muchos vestían remeras con la leyenda Somos la mierda oficialista.

Eso parece dolerle a Sarlo: que el vilipendiado oficialismo ya no sirva suficientemente para inhibir el deseo de dar la cara y participar en el quehacer nacional. Encima, “gente de pueblos del Gran Buenos Aires que se había organizado para llegar a la Plaza”, que “son decididos, incluso agresivos verbalmente, pero no violentos; militantes espontáneos, no matones”.

Conclusión, el campo estimulado por Carta Abierta se ha ensanchado considerablemente. Pero ese reconocimiento viene de la mano de esta salida aviesa:

“Fútbol para Todos, entonces, es una gran plataforma, un portaaviones que se dirige a públicos más masivos. Hay más y mejor en el futuro. En estos días, la Presidenta anunció el proyecto de repartir urgentemente medio millón de decodificadores de televisión digital, norma en la que ya están trasmitiendo Canal 7 y Encuentro. Así como les restituyó el derecho a los goles, el kirchnerismo no va a mantener al pueblo en la privación de señales digitales, máxime cuando el secretario de Medios, Gabriel Mariotto, ya ha anunciado una red de diez canales digitales públicos (es decir, en estas circunstancias, oficiales)”.

Entonces, la gran embestida ya no le toca a “los Kirchner” sino a Mariotto que –graduado de Ciencias de la Comunicación- “ha leído los manuales” y nos amenaza a todos con “la lluvia benéfica de decodificadores”.

Por si todo eso fuera poco, “están los blogs y los blogueros”. La “nube K”. Que brilla en la web mejor que la mortecina página de “Carta Abierta”. Y todavía va a la carga B.S. contra los condottieri de la web. Lo que revela que diversas legiones se rebelan contra el universo mediático en el que nos tenían encerrados los grandes medios concentrados. Así es.

Pero denuncia el carácter anónimo de “las formas rizomáticas de una nueva esfera virtual”, para lamentar la poca fama de los payadores con los que tiene que contrapuntear y que completan, según la autora, el “dispositivo kirchnerista”.

B.S. pretende ser realista, tratando de trazar un cuadro que registre los episodios de la batalla cultural por las capas medias. En efecto, nos dice, al final: “Cuando se habla de hegemonía, en un sentido estricto, hay que pensar en esta dimensión donde se juega a convencer, aunque, cada vez con más frecuencia, pasen a primer plano los aficionados a las trompadas. Total, como dijo un comentarista de 6, 7, 8, en la Feria del Libro no hay más violencia que en un concierto de rock”.

En la entrevista anterior a esta nota, Sarlo afirmó que “el problema fundamental hoy es el perfeccionamiento de las instituciones, pero el eje es la pobreza”. Pero el eje no es la pobreza. El eje es la política. La lucha política para que el perfeccionamiento de las instituciones termine con la pobreza. Y en la política, ella, está defendiendo a los medios concentrados que junto con las oposiciones divididas y sin ideas hacen todo por impedir la acción presidencial y mantenernos en una sociedad de reflejos conservadores y neoliberales.

En esta batalla cultural militamos por nuevas ganas culturales.

Roberto Páez González – 1° de mayo de 2010

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09/04/2010

Ladrones de la memoria colectiva

GARZON, por Eduardo Galeano

El juez Baltasar Garzón se sienta ahora en el banquillo de los acusados. El ha amenazado la impunidad de los ladrones de los fondos públicos y ha perturbado la paz de los ladrones de la memoria colectiva.
El Tribunal Supremo, cumbre del sistema judicial español, no disimula su decisión de condenarlo. De los quince miembros de este tribunal, diez han llegado a sus cargos jurando fidelidad al Generalísimo Franco. Y no lo olvidan, para que no se diga que ellos niegan el derecho de recordar.
¿Hasta cuándo la Justicia seguirá persiguiendo a los justos? ¿Hasta cuándo la Justicia seguirá siendo injusta?
Héctor Tizón, que mucho sabe de historia y de Justicia, suele advertir que la Justicia condenó a Sócrates y a Jesús, que fueron los dos hombres más justos de toda la historia de la humanidad.

Fuente: Página 12, 09.04.10
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24/02/2010

La Cumbre latinoamericana de Cancún

América Latina: paso histórico

Apesar de la inocultable fractura política que divide a los gobiernos de la región, de los diversos diferendos bilaterales que persisten en ella, y con todo y el encontronazo ocurrido en la cumbre de Cancún entre los presidentes de Colombia y Venezuela, Álvaro Uribe y Hugo Chávez, respectivamente, en ese cónclave fue posible anunciar el acuerdo de 33 países de América Latina y el Caribe para constituir una organización hemisférica sin Estados Unidos y Canadá.

Si persiste la voluntad política de aquí a los encuentros de Caracas (2011) y de Santiago de Chile (2012), ese nuevo foro dotará a las naciones situadas al sur del río Bravo de un mecanismo equitativo de cooperación, integración, resolución de conflictos, solución de problemas comunes e incidencia en los fenómenos mundiales, funciones que la Organización de Estados Americanos no ha podido cumplir por un motivo fundamental: su supeditación a los designios del Departamento de Estado de Estados Unidos y la asimetría inherente a un foro en el que países pobres y dependientes han debido medirse con el peso económico y diplomático no sólo de economías emergentes (Argentina, Brasil, Chile), sino con el de una nación industrializada del primer mundo (Canadá) y con la aplastante hegemonía de la única superpotencia planetaria.

En contraste con esa historia de sometimiento, América Latina han ido forjando por su cuenta, y al margen de injerencias extrarregionales o estadunidenses, instancias multilaterales de probada eficacia en el ámbito de la cooperación económica: la Comunidad del Caribe, el Mercosur, la Comunidad Andina, el Sistema de la Integración Centroamericana. En el terreno de la gestión política y diplomática, los esfuerzos latinoamericanos se han traducido no sólo en la constitución de parlamentos regionales (el Andino, el Centroamericano, el Latinoamericano), sino también en mecanismos de resolución de conflictos, como el Grupo Contadora y su sucesor, el Grupo de Río.
No obstante, es mucho el camino que falta por andar desde este acuerdo inicial hasta la fundación y puesta en marcha de la nueva instancia regional. A juzgar por antecedentes históricos, la diplomacia estadunidense buscará torpedear o desvirtuar la organización en ciernes, y la fractura política latinoamericana –ahondada por los recientes giros a la derecha en Chile, Panamá y Honduras– gravitará en forma negativa en el proceso de toma de decisiones requerido para llegar hasta la constitución del nuevo organismo. Es de esperar que los gobernantes de la zona sean capaces de sortear los obstáculos y que el nuevo organismo pueda entrar en operación lo antes posible. Porque si algo cabe lamentar de la declaración de Cancún es que haya llegado apenas ahora y que fije un lapso tan prolongado para la conformación de la nueva instancia latinoamericana y del Caribe.

Fuente: La Jornada, 24.02.10
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