Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos

Quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos
Ricardo Carpani, 1991, acrílico sobre papel

24/10/2008

CRISTINA FERNANDEZ ANUNCIA EL FIN DE LAS AFJP

Martes, 21 de octubre de 2008

DISCURSO DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ,
EN EL ANUNCIO DE LA FINALIZACIÓN DEL SISTEMA DE AFJP

Muy buenas tardes a todos y a todas; señores gobernadores, señores legisladores; señores dirigentes sindicales; señor Secretario General de la CTA; señor Secretario General de la CGT: en principio pedir disculpas a todos ustedes por estar aquí muy apretados en esta carpa, pero fue una decisión de esta presidenta que este acto tuviera lugar aquí, en el ANSES, no es una casualidad, no es un capricho, es simplemente la decisión de también a través de lo simbólico saber que hoy estamos decidiendo sobre el patrimonio de los jubilados de nuestro país, y el patrimonio de los jubilados de nuestro país no tenía por qué estar en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, tenía que estar aquí en el ANSES, en su natural lugar. (APLAUSOS)

Creo que fue más que explícita y contundente la exposición de motivos formulada por el titular del ANSES, pero permítanme compartir con ustedes en esta tarde algunas reflexiones, la primera, la decisión que hemos tomado. He leído por allí algún comunicado, alguna declaración en cuanto a por qué así de repente esta decisión, es como si de repente un día, en un mundo donde todo está normal y maravilloso, y en un país en el cual tenemos una historia de mucha tranquilidad en todos los frentes, alguien se levanta intempestivamente y decide tomar una medida de esta naturaleza, creo que es obvio el contexto internacional y nacional en el que se adopta una decisión, que sin lugar a dudas, es de carácter estructural, tan estructural como la que se tomó en 1.994, claro que en otro marco nacional y mundial, el neoliberalismo, el repliegue del Estado era total y absoluto. Hoy en el mundo una vez más, cuando vemos que aparecen las pérdidas es cuando vuelve a aparecer nuevamente la figura del Estado para hacerse cargo de todo, como siempre además ha sucedido en la historia de la economía de la humanidad, por lo menos en los últimos dos siglos, y como también ha sucedido aquí en la Argentina, mucho más reciente en el año 2001, cuando el Estado finalmente tuvo que hacerse cargo absolutamente de todo el desmanejo de políticas en las cuales se presuponía que el mercado y la teoría del derrame llegarían a todos.

Estamos entonces adoptando esta decisión en un contexto internacional donde los principales estados integrantes del G8 y del no G8 también, están adoptando una política de protección hacia bancos, como bien señalaba recién Boudou, en este caso nosotros hacia nuestros jubilados y nuestros trabajadores, pero lo cierto es que aquel discurso, aquel relato que inundó comunicacionalmente nuestras vidas y las de todo el mundo, se ha desmoronado estrepitosamente, y una vez más el Estado, las naciones, las que siempre permanecen, desaparecen bancos, desaparecen empresas, pero ahí están los estados para hacerse cargo finalmente de políticas que, como recién Boudou hablaba, pueden ser calificadas con buena fe de erróneas, pero que yo me atrevo a calificarlas sin lugar a dudas de políticas de saqueo. (APLAUSOS) Todas las grandes crisis en nuestro país y en el mundo han representado una fenomenal transferencia de ingresos de los sectores menos favorecidos, de los más vulnerables, llámense trabajadores, llámense pequeños ahorristas, llámense jubilados, llámense pequeñas empresas, a favor siempre de las grandes concentraciones económicas.

Estamos sinceramente creo ante un final de época a nivel mundial y creo que esto que hoy estamos haciendo aquí es una decisión estratégica en este marco internacional, pero también en esta situación nacional que tenemos, no ya desde ahora sino desde 1.994, y que ha venido profundizando tal cual lo ha marcado el señor titular del ANSES en cuanto al régimen de capitalización. Yo le agrego algunas otras perlas de las cual él se olvidó, tal vez porque como tenía que hablar la Presidenta quiso ser más breve, pero seguramente cuando vaya a hablar con los diputados y senadores podrá explayarse. podríamos hablar por ejemplo de sistemas tan sofisticados en este mercado de la capitalización que permitía que algunos no pagaran Impuesto a las Ganancias, aquellos que mayor capacidad de ahorro porque mayores ingresos tenían no pagaran por ejemplo a la AFIP el Impuesto a las Ganancias y lo capitalizaran en una renta vitalicia aparte de la obligatoria del Sistema de Capitalización y de esta manera hacer un doble despojo, porque también se le sacaban fondos a la AFIP, que en definitiva es al Estado, permitiendo un mecanismo de elusión, ustedes saben la diferencia entre la evasión y la elusión, la evasión es aquella que se hace violando la ley, la elusión es aquella donde la ley se crea para hacer la evasión, esta es la gran diferencia, la explican los abogados diferente, pero el resultado es este. En definitiva, entre otras perlas, un sistema que evidentemente constituye un despojo y además una clausura a lo que ha sido la base de todo Sistema Previsional hoy en el mundo, la base de la solidaridad, porque presupone esencialmente la asociatividad de los trabajadores y de todos aquellos que perciben un ingreso, para poder hacer frente a la vejez y a los derechos de la pensión.

También escucho decir que el Gobierno quiere hacerse de una caja, yo quiero tener algunas precisiones respecto de esto: este Gobierno cuando decide tomar intervención en Aerolíneas Argentinas no lo hace precisamente pensando en la caja, lo hace pensando en nuestra línea de bandera, y en lograr la conectividad de todo nuestro país a lo largo y a lo ancho. Nunca hemos especulado a la hora de tomar decisiones más allá de cuidar, como bien lo señalaba Amado Boudou el superávit fiscal, el tema de la caja; cuando tomamos la decisión por incumplimiento de contrato de hacernos cargo de la vieja Obras Sanitarias, Aguas Argentinas, que es la que provee agua y desagües cloacales a toda la Capital Federal y a toda la región metropolitana del conurbano, no pensamos en hacernos de caja, al contrario, pensamos en los sectores más vulnerables de la sociedad que son los que necesitaban esos servicios; cuando decidimos incorporar en la jubilación inclusiva a más de un millón y medio de argentinos y argentinas que habían quedado afuera de la protección previsional (APLAUSOS), porque recordemos que un millón y medio de argentinos no tenían protección jubilatoria y eso se debía esencialmente a dos cuestiones de carácter estructural: primero, a la desocupación, que fue el mecanismo de ajuste de la convertibilidad, la desocupación era fenómeno estructural a esa política económica y, la segunda, precisamente, fue la capitalización, porque quien no tiene trabajo no es atendido por ninguna AFJP, pero sí es atendido muchas veces por distintos organismos del Estado cuando va a pedir socorro o auxilio.

En ese momento tampoco pensamos en la caja, como tampoco lo hicimos cuando luego de años de congelamiento o descuento, aumentamos trece veces los haberes de los jubilados y los pensionados.

Tampoco pensábamos en la caja cuando por primera vez y para no quedar sujetos ya a la mano del presidente o presidenta de turno, consagramos legislativamente la movilidad jubilatoria a través del Parlamento argentino. (APLAUSOS)

Sí pensamos en la Constitución, en esa Constitución que dice que es el Estado el que debe garantizar las jubilaciones y las pensiones de los argentinos.

Pero yo les propongo otra hipótesis. Supongamos que esta Presidenta o supongamos que ese administrador piensan en la caja, ¿en qué caja pensamos? En la de la ANSES. Yo les pregunto a los que quieren seguir con el sistema de la AFJP: ¿a qué caja defienden o a qué caja quieren representar? (APLAUSOS)

Asombra realmente y sorprende escuchar determinadas argumentaciones como si la ANSES fuera de propiedad privada del señor Amado Boudou o de esta argentina que les está hablando. Sorprende porque, además, puede ser cotejada con todas estas acciones que nosotros hemos venido desarrollando en defensa de los jubilados. Pero no solamente porque tengamos convicciones éticas, sino porque estamos convencidos que, además, sostener trabajo, sostener salario, sostener jubilaciones, sostener pensiones es sostener la actividad económica que vuelve a retroalimentarse y permitir entonces que cada vez la geste pueda estar mejor. (APLAUSOS)

Yo quiero -y porque estoy muy interesada en que podamos debatir este cambio estructural que le estamos proponiendo a los argentinos y que sé que muchos dirigentes y militantes de otros partidos que no son el mío, han sostenido durante largo tiempo y pueden verse cientos de proyectos en el Parlamento argentino, precisamente pidiendo que se tome esta medida que hoy tomamos- que cuando debatamos este problema yo sé -y aquí permítanme apartarme un poco de mi rol de Presidenta y acordarme de mis tiempos de legisladora, acá hay muchos de ellos- que van a haber muchas presiones, de toda índole y naturaleza, porque son pocos los intereses pero grandes los dividendos. (APLAUSOS)

Creo, sinceramente, que los partidos populares y democráticos, aquellos que creemos en el Estado, aquellos que hemos dado muestras concretas de creer en el rol que debe cumplir insustituible e irremplazable el Estado, vamos a acordar que realmente estamos ante un verdadero cambio estructural estratégico de defensa de nuestros jubilados y de nuestros pensionados. Y por eso también, para aquellos que no piensan estas cosas del Estado, que todavía siguen aferrados al modelo neoliberal, creo que cuando las medidas estatistas las toma Estados Unidos, Francia o Alemania, son medidas simpáticas, inteligentes, pero que cuando las medidas en defensa del Estado se toman aquí, en casa, concretamente, otra vez aparecen los estatistas, otra vez aparecen los nostálgicos. (APLAUSOS)

Yo les pido a todos, a los partidos populares y democráticos que han tenido un discurso sobre esto, una práctica y plataformas, y a los otros, a los que piensan diferente, a los que critican acá lo que defienden en Estados Unidos o en cualquier otro país del primer mundo, que por única vez dejemos pensar cada uno en nuestro posicionamiento y pensemos en serio en el futuro de la República Argentina (APLAUSOS), porque esta decisión y esta elección que hoy estamos tomando trasciende a un gobierno, trasciende a un partido político, porque bueno es reconocer que otros partidos siempre pidieron que hiciéramos esto, y trasciende, esencialmente, a nuestra generación, a la generación de los que hoy nos toca estar sentados en la silla de un presidente, de una presidenta, de un gobernador, de una banca. Esto tiene que ver con el futuro, esto tiene que ver con las próximas generaciones, esto tiene que ver con un mundo que ha cambiado definitivamente y exige también para nosotros, que repensemos qué país y qué modelo le planteamos a las futuras generaciones, no solamente un modelo económico. Porque el modelo económico y social que desde 2003 venimos llevando adelante, ha demostrado, pese a todos los agoreros, que realmente estaba en un sentido justo: mercado interno, sesgo exportador, diversificación, trabajo para los argentinos, buen salario, aumento de los trabajadores en la participación del Producto Bruto Interno. Lo que ahora tenemos que acordar entre los argentinos es que este modelo se institucionalice políticamente para que no pueda volver a ser cambiado cuando, tal vez, alguna otra teoría, como la del Consenso de Washington dentro de unos años, encuentre comunicadores que le digan al país que todo lo público es horrible y que el Estado no sirve para nada. (APLAUSOS)

Tenemos que tomar también resguardos culturales y comunicacionales. ¿Por qué? Porque en un momento hasta habían convencido a casi todos los argentinos que el Estado estaba de más. Yo me acuerdo todavía, no en etapas democráticas, de propagandas donde alguien que se sentaba en una silla fabricada en la Argentina se caía y se rompía y cuando se sentaba en una silla fabricada en el extranjero era fantástica y maravillosa. Me acuerdo todavía cuando nos decían que los ferrocarriles no servían para nada y que era mejor cerrarlos, me acuerdo de muchas cosas.

Me acuerdo de cosas más recientes en la economía, porque saben qué, la globalización tiene una inmensa ventaja: antes uno para darse cuenta de los errores tardaba décadas o tal vez un siglo; la velocidad de las comunicaciones, la vertiginosidad de los cambios, producto de la misma globalización, es de tal magnitud que podemos comparar lo que ayer nomás parecía muy bueno y que finalmente se vio que no era tanto y que el Gobierno no estaba tan equivocado en algunas cosas que proponía, nada más hace unos meses atrás. (APLAUSOS)

Quiero con esto convocarlos a todos a la necesidad de que cuando abordemos los problemas de los argentinos, ya sea económicos o sociales en este mundo tan difícil que hoy nos toca vivir, lo hagamos sin prejuicios, tratando de despojarnos en la medida que podamos, porque siempre hay intereses, si no hay intereses económicos habrá intereses políticos y partidarios, pero tengamos en cuenta que si nos equivocamos, no van a pasar veinte años para que alguien venga a pedirnos cuenta de las cosas, nos van a pedir cuenta de las cosas que hicimos, que votamos o que no votamos mucho más cerca de lo que todos imaginan como hemos podido ver. (APLAUSOS)

Quiero decirles con esto, amigos y amigas, que estamos ante una decisión estructural del Sistema Previsional Argentino, pero también y, esencialmente, del sistema de cohesión social como el Estado en definitiva garantiza que lo va a hacer, porque cada vez, como decía antes, que hubo crisis, finalmente el Estado apareció: apareció garantizando la deuda privada en 1982 estatizándola, volvió a hacerlo en el año 2001, siempre aparece el Estado, pero el Estado aparece cuando las cajas que viene a garantizar ya han sido vaciadas, saqueadas y no hay nada. (APLAUSOS)

Por eso, es muy importante esta decisión estratégica en defensa de nuestros jubilados, de nuestros pensionados, en definitiva, de nuestro futuro y lo hacemos con la convicción, pero con la profunda tranquilidad, de ser absolutamente coherentes en todas y cada una de las decisiones y cada una de las medidas que hemos tomado.

Creo que también, aunque muchas veces no sea un valor demasiado apreciado el de la coherencia, que sigue siendo sí un importante valor político que deber ser merituado por la sociedad y por todos nosotros. (APLAUSOS)

Quiero agradecer la presencia de todos ustedes y decirles una vez más de nuestro compromiso con todos ustedes, con el país, con sus intereses, con sus trabajadores, con sus empresarios, con sus estudiantes, con sus jubilados, con sus pensionados; nadie vive una vida diciendo y proclamando lo que siempre ha pensado, lo que siempre ha hecho, aún muchas veces a costa de enfrentamientos que en el pasado me tocó tener, sin precisamente tener esa coherencia y ofrecerla como testimonio a todos los argentinos de nuestro compromiso con este país y con todos ustedes.

Quiero agradecerles y pedirles disculpas una vez más por lo apretaditos que estamos hoy aquí, pero quería hacerlo aquí, en serio, en donde realmente están los dueños de esos aportes, en la ANSES.

Muchas gracias y muy buenas tardes. (APLAUSOS)

Festejamos el fin de las AFJP


jueves, 23 de octubre de 2008
Festejamos el fin de las AFJP


Apoyamos con entusiasmo la decisión de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de poner fin al sistema de las AFJP, resabio, entre tantos otros, del festín liberal de los noventa que se trata de corregir. La tarea es larga y la impaciencia por más justicia, mucha. Porque lo sabemos, destacamos esta decisión que confirma un curso de reformas indispensables en nuestro país, fortaleciendo al Estado en nuevos roles de intervención en lo financiero, económico y social, asumiendo una parte activa, tantas veces reclamada por vastos sectores de la sociedad, en la lucha contra la miseria, contra las necesidades básicas insatisfechas, contra la probreza, contra la imprevisión y el sálvate como puedas cuando seas viejo. Revela una voluntad política de mejorar la vida de los argentinos y una capacidad de propuesta contentiva de proyectos sociales de largo plazo, ya que este compromiso del Estado en el tema de las jubilaciones involucra una apuesta franca por la solidaridad intergeneracional de la sociedad argentina. En ese sentido, fortalece al pueblo y anuncia mejoras de las condiciones de trabajo y de vida al impulsar un sistema previsional público que requiere el sostén de una política activa en materia de empleo. Pese a la reacción hipócrita y rabiosa de los que pierden el negocio y algunos medios cómplices que argumentan la presunta ambición de usar discrecionalmente esos fondos, no cabe la sombra de una duda de la legitimidad presidencial al interpretar el papel mandatario del Estado, ni del acierto de la vía escogida. Queremos también dirigirnos a nuestra presidenta, y decirle que esta es una gran oportunidad para sumar fuerzas con todos aquellos que dentro o fuera del gobierno obran por el bien de nuestro pueblo y el progreso de Argentina.
Que sea ley.
Reunión de Argentinos en París
París (Francia), 23 de octubre de 2008.
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09/10/2008

La Bolivia del largo martirio


A los compañeros de la Comisión de Temas internacionales de Carta Abierta

La Bolivia del largo martirio, desde Pedro Domingo Murillo, escenario de los asesinatos del Che y de Marcelo Quiroga Santa Cruz; la Bolivia de la Independencia, ésa que el presidente Evo Morales trató de reanudar en Tiahuanaco, acompasándose en los itinerarios de Túpac Catari, Monteagudo, Jaime de Zudáñez, Castelli, es nuestra Bolivia: indígena, sudamericana y mestiza, bicentenaria y bolivariana, que deseamos en unión con todos los Estados sudamericanos, democrática e íntegra, sin amenazas balcanizadoras como las que hacen planear las élites privilegiadas explotadoras que promueven su desintegración y el servilismo a la voracidad exterior por sus recursos naturales.

Dijo Evo Morales (reportaje dado en Barcelona, el 14.02.2008): « Si revisáramos los golpes de Estado en Bolivia, veríamos que éstos siempre han sido para descabezar a los movimientos sociales … El último golpe de Estado de 1980 fue muy sangriento, pero principalmente para asesinar a Marcelo Quiroga Santa Cruz … Hasta hoy no vemos los restos de Marcelo Quiroga Santa Cruz. Hasta a los muertos le tienen miedo ».

Qué duda cabe que el objetivo de la reacción boliviana consiste en destruir el liderazgo de Evo Morales, porque practican el egoísmo económico y no les importa ser simples correas de transmisión de diplomacias extranjeras que les garanticen su posición de intermediarios privilegiados del sometimiento nacional.

En un mundo enfermo de racismo, como ha dicho Eduardo Galeano, es fundamental el proceso que encabeza Evo Morales.

Un mundo enfermo de racismo. Una Argentina muy afectada por esa enfermedad que se oculta con hipocresía o que, alguna gente muy educada, se permite mantener a la luz del día como version racista de lo antilatinoamericano y antipobre, como se evidenció durante el denominado conflicto « del campo ».

Digamos, como dijo Galeano, « Bolivia es parte de mí. Está en mí vaya donde vaya, ande donde ande; y yo estoy en Bolivia sin estar estando ».

Y estamos en Bolivia para evitar nuevos crímenes. Que se sepa en todo lo que es Carta Abierta. Que carta Abierta lo propale y lo siembre.

Roberto Páez González, 08/08/2008.

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04/08/2008

Disconformes con rueda de prensa y sin rueda de prensa

La pelea sigue - 03.08.2008 – Por Roberto Páez González

Leyendo de vez en cuando La Nación, es posible encontrarse –un día como hoy- alguno de los sesudos análisis de Joaquín Morales Solá. El de hoy, domingo 3 de agosto de 2008, se titula Aún no ha terminado la pelea. Sin embargo, recuerdo cómo al finalizar el voto del Senado, con el festejado voto “no positivo” de Cobos, Morales Solá jaraneaba con análisis-obituarios sobre la defunción política de Néstor Kirchner y todo lo demás.

Hoy, el motivo de su regocijo es « la primera conferencia de prensa presidencial en 5 años y 8 meses », dice.

Yo también la vi. No vemos las cosas de la misma manera. También está claro que JMS escribe para un tipo de lectores que prefieren que JMS le diga qué tienen que pensar.

Para nuestro analista, fue una pelea a distancia. Y podemos admitir, ya que se realizaron el acto de inauguración de la exposición rural y la rueda de prensa de CFK el mismo día, que hubo pelea a distancia. Como también vi la prestación de Luciano Miguens y la de De Angeli por TN me permito decir que ambos eventos no se puede comparar en el mismo plano.

Pero parece evidente que « la dura pelea de casi cinco meses entre Gobierno y ruralistas no ha terminado todavía ». Ahora que cuando JMS nos asegura que la presidenta no aportó nada nuevo, nos preguntamos si le pasó desapercibida la importancia de que la primera magistrada recalque que de tener que hacerlo de nuevo, lo haría …

La argumentación de la presidenta recaló en la defensa de la necesaria redistribución del ingreso más que en la del enfoque empleado, aunque –de paso- confirmó que, en lo de la resolución 125 se mantenía en sus trece, pero respetando la decisión del Senado, esto es: las instituciones.

Claro que Cristina Fernández no fue a la conferencia de prensa para complacer a los adversarios de la intervención del Estado en la economía y rescató en todo momento el papel de una voluntad política en ítems tan fundamentales como la justicia social, la democracia y la convergencia sudamericana.

Es mucho más de lo necesario para molestar al periodismo cómplice de la injusticia social y es hasta lógico que los JMS se dirijan a su rebaño para lanzar de nuevo los anatemas contra el ejecutivo, por Guillermo Moreno y el INDEC, etc.

JMS cuestiona cifras dadas por la presidenta en sus respuestas, dando él cifras que le permiten decir que ella fantasea con relación a la inversion externa. También rechazó JMS las consideraciones de Cristina Fernández sobre lo que representa la candidatura de Obama en Estados Unidos y al decir que « Argentina tiene, en verdad, una historia de integración social mucho más larga que los Estados Unidos » parece querer convencernos de que en nuestro patria estamos a salvo del racismo, cuando en realidad, como la propia presidenta lo indicó, hubo -sin ir más lejos- durante el conflicto « del campo » muestras de flagrantes de racismo de parte de voceros del lock out.

Le preguntaron por Cobos y la presidenta se remitió al respeto a las instituciones. Pero otros que no somos la presidenta podríamos decir a los que gustan vender cambiada la historia, que Cobos no será un modelo para la educación de los jóvenes argentinos, antes al contrario.

De todos modos, si Cobos tuvo su ovación en la Rural, no cabe duda que se la merecía. Y que el repentino cobosismo (aunque sin sismo político) de los cobistas agrarios no es sino una gran coba, con algo de cobosidad.

Lo cierto es que si Cobos es tratado de maneras tan disímiles es porque se entregó enteramente a la causa de los ruralistas. No se puede estar en misa y repicar, ¡caramba!

Pero ya no es el único en ese riesgo de infortunio, porque Schiaretti las está pasado negras a su turno. Vean ahí la mano conspiradora de Néstor Kirchner, como si el atropello contra las jubilaciones fuera moco de pavo para los cordobeses y puro invento del ex presidente.

La rueda de prensa de la presidenta –muy solvente- no le merece mucha atención y JMS vuelve sobre Cobos para referirse a la entrevista que le concedió Cristina Fernández. JMS considera a Cobos muy popular. Y evoca los sinsabores de Chacho Alvarez que, en todo caso, no reprodujeron, hasta ahora, el acto de renuncia por desinteligencia con la cabeza de la fórmula.

Más abajo, asegura que el problema de Cristina Kirchner, como la llama, no es de redistribución de la riqueza, sino « de caja » porque tiene que pagar 20.000 millones de dólares. Y después, JMS nos asegura que lo de Cristina en la conferencia es ideología como suele ocurrir con su marido, que no habla de cosas concretas si de cosas ideológicas.
¿Y por qué dice, enseguida « ideología al margen, otra sublevación peronista sucederá en la semana que se inicia » ?
Es porque hubo dirigentes peronistas en la inauguración de la exposición rural. Según él, una parte del peronismo cordobés, que sigue a de la Sota y Schiaretti están alzados contra los superpoderes. Y parece que « por eso, que Schiaretti no pueda verlo en los próximos días al jefe de Gabinete, Sergio Massa ».

Ya saben lo que pasó en Córdoba. El admirador de Cobos dice que es porque hubo infiltrados kirchneristas, orquestados por el presidente del Partido justicialista.

Estamos así en un plan de venganzas. Y agrega : « El rencor es una pérdida de tiempo, sobre todo cuando no hay tiempo para perder. Economistas privados aseguran que la inflación anual está rondando el 30 por ciento. La escalada de los precios es ahora el primer problema para los argentinos, según todas las encuestas ».

Sería preciso cuantificar la incidencia del lock out agrario en el índice de inflación. Y también la prédica de periodistas como JMS, que termina así su artículo : « Gobiernos extranjeros le han hecho saber a la administración local que ellos esperan otra crisis política en la Argentina en los próximos 60 días. El poder se distrae, mientras tanto, organizando refutaciones y represalias ».

Por lo visto, se frota las manos con las dificultades argentinas.

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23/07/2008

Acerca de la ronda de negociaciones de la OMC

Carta de Evo Morales - 21-07-2008

"El comercio internacional puede desempeñar una función de importancia en la promoción del desarrollo económico y el alivio de la pobreza. Reconocemos la necesidad de que todos nuestros pueblos se beneficien del aumento de las oportunidades y los avances del bienestar que genera el sistema multilateral de comercio. La mayoría de los Miembros de la OMC son países en desarrollo. Pretendemos poner sus necesidades e intereses en el centro del Programa de Trabajo adoptado en la presente Declaración." Declaración Ministerial de Doha de la Organización Mundial del Comercio, 14 de noviembre 2001

Con estas palabras comenzó la ronda de negociaciones de la OMC hace siete años. Realmente ¿El desarrollo económico, el alivio de la pobreza, las necesidades de todos nuestros pueblos, el aumento de oportunidades para los países en desarrollo están en el centro de las actuales negociaciones en la OMC?

Lo primero que debo decir es que si fuera así, los 153 países miembros y sobre todo la amplia mayoría de países en desarrollo deberían ser los actores principales de las negociaciones de la OMC. Pero lo que estamos viendo es que un puñado de 35 países son invitados por el Director General a reuniones informales para que avancen sustancialmente en la negociación y preparen los acuerdos de esta "Ronda para el Desarrollo" de la OMC.

Las negociaciones en la OMC se han convertido en una pelea de los países desarrollados para abrir el mercado de los países en desarrollo a favor de sus grandes empresas.

Los subsidios agrícolas del norte, que van principalmente a manos de compañías agroalimentarias de los EE.UU. y de Europa, no solo continuarán sino que se incrementaran como los demuestra la Ley Agrícola o "Farm Bill 2008"[1] de los Estados Unidos. Los países en desarrollo rebajarán los aranceles a sus productos agrícolas mientras los subsidios reales[2] aplicados por los EE.UU. o la UE a sus productos agrícolas no disminuirán.

A nivel de los productos industriales en las negociaciones de la OMC se busca que los países en desarrollo realicen recortes arancelarios de un 40 % a un 60 % mientras los países desarrollados disminuirán en promedio sus aranceles entre el 25% y el 33%.

Para países como Bolivia la erosión de las preferencias arancelarias por la disminución generalizada de aranceles tendrá efectos negativos en la competitividad de nuestras exportaciones.

El reconocimiento de las asimetrías, y el trato especial y diferenciado real y efectivo a favor de los países en desarrollo es limitado y obstaculizado en su implementación por los países desarrollados.

En las negociaciones se empuja a que nuevos sectores de servicios sean liberalizados por los países cuando lo que habría que hacer es excluir definitivamente los servicios básicos de educación, salud, agua, energía y telecomunicaciones del texto del Acuerdo General del Comercio de Servicios de la OMC. Estos servicios son derechos humanos que no pueden ser objeto de negocio privado y de reglas de liberalización que llevan a la privatización.

La desregulación y privatización de los servicios financieros, entre otros, son la causa de la actual crisis financiera mundial. Mayor liberalización de los servicios no traerá mayor desarrollo, sino mayores posibilidades de crisis y especulación en temas vitales como los alimentos.

El régimen de propiedad intelectual establecido por la OMC ha beneficiado sobre todo a las transnacionales que monopolizan las patentes, encareciendo el precio de los medicamentos y otros productos esenciales, incentivando la privatización y mercantilización de la vida misma, como lo prueban las varias patentes sobre plantas, animales e incluso genes humanos.

Los países más pobres serán los principales perdedores. Las proyecciones económicas de un potencial acuerdo de la OMC, efectuadas incluso por el Banco Mundial[3], indican que los costos acumulados por la pérdida de empleos, las restricciones a la definición de políticas nacionales, y la perdida de ingresos aduaneros serán mayores que los "beneficios" de la "Ronda para el Desarrollo".

Después de siete años, la ronda de la OMC está anclada en el pasado y desactualizada de los fenómenos mas importantes que estamos viviendo: la crisis alimentaria, la crisis energética, el cambio climático y la eliminación de la diversidad cultural. Se está haciendo creer al mundo que se necesita un acuerdo para resolver una agenda mundial y este acuerdo no representa esa realidad. Sus bases no son las adecuadas para resistir esta nueva agenda mundial.

Estudios de la FAO señalan que con las actuales fuerzas de producción agrícola es posible alimentar a 12.000 millones de seres humanos, es decir, casi el doble de la población mundial actual. Sin embargo, hay una crisis alimentaria porque no se produce para el bienestar humano sino en función del mercado, la especulación y rentabilidad de las grandes productoras y comercializadoras de alimentos. Para enfrentar la crisis alimentaria es necesario fortalecer la agricultura familiar, campesina y comunitaria. Los países en desarrollo tenemos que recuperar el derecho de regular[4] nuestras importaciones y exportaciones para garantizar la alimentación de nuestra población.

Tenemos que acabar con el consumismo, el derroche y el lujo. En la parte más pobre del planeta, mueren millones de seres humanos de hambre cada año. En la parte más rica del planeta se gastan millones de dólares para combatir la obesidad. Consumimos en exceso, derrochamos los recursos naturales y producimos la basura que contamina a la Madre Tierra.

Los países debemos priorizar el consumo de lo que producimos localmente. Un producto que recorre la mitad del mundo para llegar a su destino puede ser más barato que otro que se produce nacionalmente, pero, si tomamos en cuenta los costos ambientales del transporte de dicha mercadería, el consumo de energía y la cantidad de emisiones de carbono que genera, entonces podemos llegar a la conclusión de que es más sano para el planeta y la humanidad priorizar el consumo de lo que se produce localmente.

El comercio exterior debe ser un complemento de la producción local. De ninguna manera podemos privilegiar el mercado externo a costa de la producción nacional.

El capitalismo nos quiere uniformizar a todos para volvernos en simples consumidores. Para el Norte hay un sólo modelo de desarrollo, el suyo. Los modelos únicos a nivel económico vienen acompañados de procesos de aculturación generalizada para imponernos una sola cultura, una sola moda, una sola forma de pensar y de ver las cosas. Destruir una cultura, atentar contra la identidad de un pueblo, es el más grave daño que se le puede hacer a la humanidad.

El respeto y la complementariedad pacífica y armónica de las diversas culturas y economías es esencial para salvar al planeta, la humanidad y la vida.

Para que esta sea una ronda de negociaciones efectivamente del desarrollo y anclada en el presente y el futuro de la humanidad y el planeta debería:

· Garantizar la participación de los países en desarrollo en todas las reuniones de la OMC poniendo fin a las reuniones exclusivas de la "sala verde"[5].

· Implementar verdaderas negociaciones asimétricas a favor de los países en desarrollo en las cuales los países desarrollados otorguen concesiones efectivas.

· Respetar los intereses de los países en desarrollo no limitando su capacidad de definición e implementación de políticas nacionales a nivel agrícola, industrial y de servicios.

· Reducir efectivamente las medidas proteccionistas y los subsidios de los países desarrollados.[6]

· Asegurar el derecho de los países en desarrollo a proteger por el tiempo que sea necesario sus industrias nacientes de la misma forma que lo hicieron en el pasado los países industrializados.

· Garantizar el derecho de los países en desarrollo a regular y definir sus políticas en materia de servicios, excluyendo de manera expresa los servicios básicos del Acuerdo General de Comercio de Servicios de la OMC.

· Limitar los monopolios de las grandes empresas sobre la propiedad intelectual, promover la transferencia de tecnología y prohibir el patentamiento de toda forma de vida.

· Garantizar la soberanía alimentaria de los países eliminando cualquier limitación a la capacidad de los Estados a regular las exportaciones e importaciones de alimentos.

· Asumir medidas que contribuyan a limitar el consumismo, el derroche de recursos naturales, la eliminación de gases de efecto invernadero y la generación de basura que daña a la Madre Tierra.

En el siglo XXI, una "Ronda para el desarrollo" ya no puede ser de "libre comercio", sino que tiene que promover un comercio que contribuya al equilibrio entre los países, las regiones y con la madre naturaleza, estableciendo indicadores que permitan evaluar y corregir las reglas de comercio en función del desarrollo sostenible.

Los gobiernos tenemos una enorme responsabilidad para con nuestros pueblos. Acuerdos como los de la OMC tienen que ser ampliamente conocidos y debatidos por todos los ciudadanos y no solamente por ministros, empresarios y "expertos". Los pueblos del mundo tenemos que dejar de ser victimas pasivas de estas negociaciones y convertirnos en protagonistas de nuestro presente y futuro.

Evo Morales Ayma
Presidente de Bolivia


Notas:
[1] El "Farm Bill 2008" fue aprobado el 22 de Mayo por el Congreso de los Estados Unidos. Autoriza a realizar gastos que incluyen subsidios a la agricultura de hasta 307.000 millones de dólares en 5 años. De estos, aproximadamente 208.000 millones de dólares se podrán gastar en programas de alimentación.
[2] El texto actual de agricultura propone rebajar los subsidios de EE.UU. en un rango entre 13 y 16.4 billones de dólares anuales. Sin embargo, los subsidios reales que actualmente aplica los EE.UU. son de aproximadamente 7 billones de dólares anuales. De otra parte, la Unión Europea está ofreciendo en las negociaciones de la OMC la reforma que realizó en el 2003 a su Política Agrícola Común (PAC), sin proponer mayores aperturas.
[3] Los países en desarrollo tienen poco que ganar en la Ronda de Doha: las ganancias proyectadas serán del 0,2 % para dichos países, la reducción de la pobreza mundial será de 2,5 millones (menos del 1 % de los pobres en el mundo) y las perdidas por aranceles no cobrados serán de al menos 63.000 millones de dólares. (Anderson, Martin, and van der Mensbrugghe, "Market and Welfare Implications of Doha Reform Scenarios," in Agricultural Trade Reform and the Doha Development Agenda, Anderson and Martin, World Bank/ / Back to the Drawing Board: No Basis for Concluding the Doha Round of Negotiations" by Kevin P. Gallagher and Timothy A. Wise, RIS Policy Brief #36
[4] Esta regulación debe incluir el derecho a implementar impuestos a las exportaciones, bajar aranceles para favorecer importaciones, prohibir exportaciones, subsidiar producciones locales, establecer franjas de precios, en fin toda medida que según la realidad de cada país mejor sirva al propósito de garantizar la alimentación de la población.
[5] "Green room meeting" o "reuniones en la sala verde" es el nombre de las reuniones informales de negociación en la OMC en las cuales participan un grupo 35 países elegidos por el Director General.
[6] Un recorte real de los subsidios de los EE.UU. debería ser menor a 7.000 millones de dólares al año.
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22/07/2008

... En el campo, las espinas ...



¿Dónde estamos parados? (apuntes sin apuro) Roberto Páez González 21.07.08

Hay, como cupo caber duda, una derecha detrás del campo, como supo hablarse en épocas pasadas de un poder detrás del trono.

Episódicamente, un rey de las arengas de Gualeguaychú concitó plateas en torno a tractores, conciertos de cacerolas al aire libre, pantallas gigantes y el aplauso de la prensa y el público adicto.

¡Zas! ¡Una nueva derecha!

¡Vale!, que se las apañan de una manera diferente. Pero los intereses y sobre todo el daño potencial para el país son de género similar a lo de antes.

Son las circuntancias las que han cambiado. Sobre todo la perspectiva de ganancias fáciles en vista de la crisis alimentaria mundial, con el temible aumento de los precios internacionales.

Quieren la plata, un gobierno dócil, y lo demás no importa. Claro que lo demás consiste en una patria para todos, con un desarrollo económico que incluya a todos a la hora de repartir el ingreso nacional.

Pero otra vez, en la historia del país, las condiciones del mercado mundial determinan –excesivamente, gracias a la situación política interna- el modelo económico, y modifican las relaciones de fuerza entre los sectores económicos; en nuestro caso, en favor de una parte de la cadena de valor que desemboca en los grandes exportadores de productos agrícolas, y definen o tienden a definir la distribución de la riqueza nacional de conformidad con su capacidad para imponer los hechos consumados. Es así. ¿Por qué? Porque pueden.

Por tanto, al margen de la presentación que de los hechos hayan dado los actores políticos, lo que estuvo –y está, a no olvidarlo- en juego es el modelo de apropiación de la renta agraria. Y como en el tema de la distribución del ingreso cuando una parte tira de la manta la otra o las otras sienten frío, es todo el modelo distributivo el que está cuestionado.

Que está cuestionado no significa automáticamente que vaya a haber una revolución social. Porque en todos los países donde hubo injusticia social, a través del tiempo, ésta siempre estuvo cuestionada en alguna medida, pero sin dar lugar –forzosamente- a cambios trascendentes. A veces, ni siquiera a una redistribución de la renta dentro del sistema, lo que algunos llaman reformismo.

Podemos estar seguros de que las grandes industrias multinacionales del agrobusiness y sus aliados indispensables de los grandes medios de comunicación han saltado sobre la ocasión para vertebrar una oposición política que le cayó al gobierno como un rayo en un cielo de vacaciones.

Al parecer, una desproporción. Sin embargo, no es así. En la contra no están para nada dispuestos a soltar el hueso y que nadie crea que se los puede tomar desprevenidos.

Nada les importa más que cómo se distribuye el ingreso nacional, muy particularmente lo que se refiere a sus rentas actuales y futuras, que por ser fruto de actos políticos -pasados y actuales- obedecen a una lógica política y, por tanto, al poder político.

Cuando el gobierno interviene en una área sensible de estos intereses sociales y económicos, afecta las condiciones políticas en que se desarrolla la lógica económica y social imperante en el país.

La novedosa situación de dualidad de poder generada por el tema de las retenciones entre el gobierno y las federaciones agrarias, pronto se se convirtió en un conflicto en el que se alineaban contra el gobierno no ya solamente las federaciones agrarias sino además, los medios de comunicación y los dirigentes políticos perdidosos en las últimas elecciones; e incluso en la prensa internacional surgían a coro gurúes que suscitaban la desconfianza sobre la estabilidad política del gobierno de Cristina Fernández, y sobre la estabilidad argentina en sentido lato.

Dieron la prueba de que podían. Que podían contar las cosas como mejor les conviniera. Que tenían preeminencia en la opinión pública, siempre tan dependiente de los sistemas electorales, las justas parlamentarias y los medios de prensa. Que podían echar el anatema sobre la proverbial soberbia de los Kirchner, como si por ejemplo, usted y yo que también queremos altas cotas de justicia social fuéramos unos peleles dominados por el ejercicio majestuoso de unos hipnotizadores malévolos.

¿O usted, yo e incluso ellos, « los del campo » podemos ignorar el déficit de la democracia argentina en materia de justicia social? ¿Hacer como el avestruz y rezar que el mundo sigue andando (ya saben cómo anda el mundo…)?

En la Capital , unos cuantos están de juerga con toda hipocresía, conjugada en el racismo ordinario anticabecita y antiboliguayo –antilatinoamericano, en suma- y en emblemas como la Constitución y el federalismo blandidos como estandartes de aglutinamiento, pero que en realidad les importan un rábano.

Que nadie crea que nos quitan las banderas. Se vierten en una campaña de confusiones diseñada por ex de la izquierda nacional, y otros plumíferos –ex de cualquier cosa- que están dando la mejor prueba del más pésimo periodismo argentino (pero ya hubo, no lo olviden).

Frente a estas circunstancias, muchos compatriotas decidieron rodear el gobierno con su apoyo, algunos por ser partidarios y otros que actuaron como una ambulancia de conciencia nacional, que no han querido, por ejemplo, convalidar con su silencio o inacción el racismo clasista profesado por buena parte de la clase media urbana del país, sobre todo de la Buenos Aires macrista.

A muchos parece inexplicable la actitud del gobierno, muchos también destacan su errores. Admitimos que hay cosas difíciles de comprender. ¿O de explicar?

En cualquier caso, lo que prima es la voluntad de que el Estado pueda intervenir en la economía y desempeñe un papel activo en los conflictos de intereses económicos y sociales.

Y que el gobierno tiene la legitimidad de haber sido elegido por sufragio universal, y sólo acaba de gastarse el primer octavo del tiempo de su mandato.

Y que a una medida encarada por este gobierno se le hayan opuesto los sectores que se le opusieron, bajo una forma que dio en llamarse « destituyente ».

La prueba de fuerza puso de manifiesto que las alianzas que llevaron a Cristina Fernández a ser elegida presidente de los argentinos no resistieron la prueba de la confrontación. En cambio, su legitimidad procede de una fuente electoral que no está cuestionada y la presidenta puede exhibir los resultados de la gestión presidencial anterior y su búsqueda de una distribución progresista de la riqueza, como muestras de una voluntad de cambiar el estado de cosas que una mayoría de argentinos rechaza.

En realidad, el balance del gobierno anterior tuvo su veredicto en las urnas, en octubre de 2007, y es harto temprano para hacer un balance del mandato de Cristina Fernández.

Si hay un balance en cuestión es el balance de la democracia argentina realmente existente, vale decir de un período de 1983 a 2008, sin perjuicio de que aspectos de ese balance están relacionados con toda la historia de la dependencia argentina.

Lo primero que tiene que creerse el o la presidente del país es que tiene la responsabilidad principal y debe cumplir su programa electoral. Lo que debe saber es que se espera del gobierno un liderato público y que para ello debe contar con sus electores.

Es indiscutible que el gobierno de Néstor Kirchner se adaptó a la existencia de sectores económicos -dinámicos, dentro de su etapa- sin cuestionar en su acción pública los fundamentos de los mismos.

Pero haber contemporizado con la especulación financiera, soportado la desnacionalización energética y minera, la libertad de acción de las grandes multinacionales agroindustriales y la de los oligopolios de comercialización, así como las licencias leoninas de los medios de comunicación o la nueva “patria sojera” en marcha, conviviendo con un regresivo sistema impositivo, no impidieron frente a resultados de crecimiento del producto bruto interno, de la baja de la tasa de desempleo y la contención de la inflación en el período, entre otros resultados, que el voto de los argentinos llevara a la primera magistratura a Cristina Fernández, erigida en continuadora de la inspiración de ese gobierno.

Eso fue un acto de confianza en su capacidad para dirigir el país. Ahora está en juego todo eso. También esa confianza.

No obstante, no podemos dejar de lado el contexto sudamericano y al ver cómo los gobiernos que intentan cambios se encuentran asediados por oposiciones que amenazan o amenguan la integridad de los respectivos países, deseamos manifestar una actitud alerta, ya que el porvenir de cada uno de nuestros países va unido al de los demás. Nuestra historia registra demasiados casos de lavallismo, como para subestimar la influencia que pueden tener los acuerdos de intereses entre políticas extranjeras y dirigentes políticos locales.

Los antecedentes neoliberales de la inmensa mayoría de los personajes que intervinieron del lado « del campo » y diversas filiaciones con acontecimientos de índole dictatorial militar constituyen indicadores de alarma más que justificada para reaccionar contra esas pretensiones de dictarle al país sus reglas, por encima de las instituciones. Y ya que estamos con las instituciones, a las que nos sometemos, el funcionamiento de los partidos políticos, del senado y del vicepresidente están lejos de satisfacer en cuanto a resultados democráticos de mejora de la estructura distributiva de nuestro país. Su funcionamiento fue reaccionario porque en todo momento los que votaron en el parlamento contra la resolución 125 omitieron considerar la cuestión de la redistribución de la riqueza.


De cualquier modo, les resultará imposible disfrazar un país con pocos ricos y muchos, muchísimos, pobres. No podrán enmascarar su concepto de democracia que es el de una democracia para pocos y el infierno para los más.

Muchos han hecho hincapié en una defensa de « lo que hay ». La frase, al principio, quería decir defender lo que hay contra « lo peor » pero nunca esa defensa se podía hacer « por lo que hay ». Esa defensa se ha hecho, también, para cambiar « lo que hay ». Va de suyo que la defensa del gobierno constitucional que había planteado una agenda social era y es una defensa del desarrollo social argentino, no entendido como una acción del ministerio del mismo nombre, sino como una reforma de la sociedad mediante un desarrollo económico con reparto progresista de la riqueza y obras de urgencia del Estado para pagar la deuda interna.

Pero el conflicto tiene resultados pedagógicos. Se plantean en forma abierta cuestiones políticas y culturales. La intervención de los ciudadanos en la política es lo que puede traer una fuerza renovadora que aproveche las lecciones dadas por todos los dramas de nuestro pasado. En lo cultural, como sociedad, la propia transformación viene de cómo queremos ser en comparación con cómo hemos sido. También de la experiencia del mundo.

Por ejemplo, una de las razones de rechazo del nacismo y del facismo es el rechazo de racismo que los caracterizó. En la sociedad argentina la mayoría tiene que probarse que estamos contra toda clase de racismo y, en particular, en nuestro país, contra ese racismo clasista –de desprecio- que acompaña y acompañó a todas las expresiones neoliberales autoritarias y dictatoriales y de democracias restringidas o pseudodemocracias.

Desde todos estos puntos de vista, un gobierno que quisiera llevar a la práctica su mensaje electoral tenía que empezar por alguna parte. No fue un buen comienzo, porque fue una derrota. Sin embargo, fue un comienzo. Lo que puede llegar a darle un carácter trascendente. Desde luego, no hay comienzo sin continuidad.

En un plano de continuidad es indispensable para el gobierno que se comprenda mejor qué quiere hacer. En vez de coger desprevenidos a sus enemigos tomó por sorpresa a sus amigos.

El gobierno ya sabe que no está solo. Tampoco está solo para pensar lo que los argentinos deseamos y necesitamos.

20/07/2008

Las lenguas de "los medios"

Ginebra (AFP) – 20.07.08 - Brasileños y norteamericanos polemizaban este domingo acerca de Goebbels, tras las declaraciones del ministro brasileño de relaciones exteriores comparando la actitud de los países ricos en la OMC con la del jefe de propaganda del IIIer Reich.
En la víspera del comienzo de una semana crucial de négociaciones en la Organización mundial del comercio, que se supone desembocaráen un acuerdo histórico Norte-Sur sobre la liberalización de los intercambios, el portavoz de la delegación norteamericana, Sean Spicer, consideró "inoportunos" los comentarios del ministro brasileño.
Durante una conferencia de prensa, este sábado, en la sede de la OMC en Ginebra, el ministro bréasileño de relaciones exteriores, Celso Amorim, acusó violentamente la actitud de los países ricos en la negociación, acusándolos de tratar de hacer creer que el le expediente agrícola ya estaba prácticamente aceptado por los 152 países miembros.
El jefe de la diplomacia brasileña denunció « elmito » segón el cual los países ricos ya no tendrían más concesiones que hacer en la agricultura y un acuerdo final no dependería más que de la buena voluntad de los países de Sur en el tema de los productos industriales.
"Queda mucho por hacer en la agricultura", subrayó el Sr. Amorim, disculpándose de citar a Goebbels ("si se repite una mentira varias veces, se convierte en verdad ").
Según el vocero noirteamericano, "en momentos en que tratamos de hallar una salida favorable en las negociaciones, este tipo de expresiones es muy inoportuno ".
Evocando la "historia personal" de la negociadora norteamericana Susan Schwab, hija de sobrevivientes del Holocausto, Sean Spicer estimó que un ministro de relaciones exteriores "debería ser consciente de ciertas sensibilidades".
El Sr. Amorim et la Sra. Schwab tenían que participar en una cena organizada por el director general de la OMC , Pascal Lamy, et entrevistarse el lunes personalmente.
Según su oficina de prensa, el Sr. Amorim "no tiene la intención de presentarle excusas "durante ese encuentro, "ya que su intención era mostrar que la propaganda puede ssuperponerse a los hechos históricos " y no hacer una comparación alguna entre personas.

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